Amaranto: Herencia prohibida
- Jan 8, 2017
- 2 min read
Todos hemos escuchado sobre las maravillas nutricionales que tiene la quinoa, pero un pariente muy cercano, sigue siendo vendido solamente como dulce en semáforos y a precios muy bajos: El amaranto.

Esta planta, nativa de México, fue seleccionada por la NASA como cultivo CELSS (Controlled Ecological Life Support System: la planta remueve el dióxido de carbono de la atmósfera y, al mismo tiempo, genera alimen
tos, oxígeno y agua para los astronautas) pero también, por que contiene 17% de proteína, que no solamente es importante por los niveles altos proteícos, sino por la calidad de las proteínas que contiene.
Los antiguos pobladores mesoamericanos lo sabían, ya que era poco su consumo animal y aun así, obtenían la cantidad proteíca necesaria para formar grandes civilizaciones. El amaranto aparece en registros preshispánicos constantemente, y era un alimento sumamente importante al igual que el maíz. Pero fue prohibido por los españoles, y fue así que perdió toda la importancia que la cultura prehispánica le había concedido. Esto fue por que los indígenas usaban el amaranto en rituales, ya que eran mezclado con maíz para hacer figuras. Al final del ritual, se comían las figuras. Los españoles creyeron que era un ritual similar a la comunión, y fue prohibido su consumo.
Actualmente el amaranto es considerado un dulce, consumido en alegrías que son la mezcla de los granos con piloncillo. Sin embargo, el amaranto puede ser usado en muchas recetas, incluidas las hojas que se pueden consumir cuándo están tiernas y se pueden reemplazar por acelgas o espinacas. Se pueden usar los granos para hacer una salsa y cubrir pollo, previamente moliéndolos y dejando la consistencia de una harina, o agregando esta misma harina en una sopa (fideos, azteca o propiamente hacer una crema de amaranto). Puedes agregar el amaranto en ensalada, cocinándolo en agua previamente o hasta puedes sustituir el arroz por amaranto en la típica receta de arroz con leche.
La maravilla de la cocina mexicana es el mestizaje que se obtuvo a partir de la herencia de las diferentes razas que recibimos a partir de la conquista, pero olvidarnos de los ingredientes que México le dio al mundo sería una tristeza. Recuperar el amaranto en nuestra cocina no sólo nos da beneficios a la salud, sino que contribuimos a la diversidad de productos hortícolas que son importantes para el equilibrio ecológico. Cocinemos pues, de muchas nuevas maneras, el amaranto.

Comments